Qué son las dificultades del aprendizaje

¿Qué son las dificultades del aprendizaje?

Las Dificultades Específicas de Aprendizaje (DEA) se les llama a una serie de alteraciones neurobiológicas que conllevan una dificultad en la adquisición y manejo de las áreas instrumentales como son la lectura, la escritura, y/o las matemáticas, en personas con una inteligencia normal y suficientes oportunidades en el acceso a la educación, pero que sin embargo les cuesta seguir las mismas. Puesto que la lectura, la escritura y el cálculo son los instrumentos mediadores por excelencia, las áreas instrumentales, en los que se basan todos los aprendizajes, su déficit influyen negativamente en el rendimiento escolar en general, en la adquisición de los conocimientos en todas las materias e, inevitablemente propician el deterioro de la percepción que el niño o la niña tienen de sí mismos, en su autoestima, en su pensamiento emocional y aparecen así los problemas de autoestima, de relación y socialización, del pensamiento emocional negativo, es decir dificultades de tipo social y emocional que suelen acompañar a los trastornos de aprendizaje en general a todos los niños/as.

En el DSM-IV las DEA aparecían clasificadas como dislexia, en referencia a las dificultades en la lectura y la expresión escrita, y discalculia para las dificultades en el cálculo. Sin embargo, en el DSM-5 las DEA aparecen agrupadas bajo la denominación de Trastorno Específico de Aprendizaje para recoger los últimos avances científicos que reflejan que los síntomas específicos, como la dificultad en la lectura, la escritura y el cálculo apuntan a un conjunto mucho más amplio de problemas.

La causa exacta de la este trastorno aún no se conoce totalmente, pero se esta en lo cierto de que se trata de una alteración en el funcionamiento de determinadas áreas del cerebro de base genética.

Este trastorno aparece en la persona afectada a lo largo de toda su vida, pero se mejora mucho con la intervención y tratamientos tempranos, por eso es muy importante la detección y las consecuencias del mismo, cuanto mas pequeño en edad mejor, pues se puede realizar una intervención psicopedagógica y logopédica a tiempo y así mejoran en la calidad y en el aprendizaje en general. Así mismo suele ser necesario un tratamiento paralelo de su autoestima, de su pensamiento emocional y de las habilidades sociales, pues se deterioran las mismas por sus fracasos, sus frustraciones por su desmotivación y su falta de seguridad.

Sin embargo, si las dificultades de aprendizaje no son precozmente diagnosticadas y tratadas pueden producir, por una parte un gran retraso educativo, y como consecuencia un conjunto de situaciones “secundarias” indeseables para el proceso de enseñanza-aprendizaje como son repetidos fracasos, la desmotivación escolar, una aversión por la escuela conjuntamente con respuestas emocionales inadecuadas, un rechazo en general hacia el aprendizaje y una percepción de ser menos inteligente e incluso de ser muy poco inteligente.

Principales manifestaciones

A continuación mencionamos las posibles características del trastorno de aprendizaje Tea, las cuales se pueden dar de forma general o en distintas combinaciones y por ello aclarar por nuestra parte que no es necesario que se produzcan todas para que exista el trastorno:

  • Lentitud en el aprendizaje de la lectura.
  • Problemas de comprensión de textos.
  • Dificultades en el lenguaje escrito.
  • Dificultades para comprender y escribir segundas y terceras lenguas.
  • Serias dificultades en la ortografía, también al copiar.
  • Dificultad para emplear los signos de puntuación en general
  • Errores gramaticales en las oraciones verbales o escritas y mala organización temporal de los textos.
  • Errores e inversiones al transcribir los números incluso al copiar.
  • Dificultad con las operaciones básicas matemáticas y sus secuencias (suma, resta, multiplicación y división).
  • Dificultades en copiar figuras, en la percepción y voisomotricidad.
  • Dificultades en el aprendizaje de símbolos y series de cifras, como las tablas de multiplicación.
  • Dificultad para el manejo e utilización de cifras grandes.
  • Dificultad para el cálculo mental y para los cálculos aproximados.
  • Dificultad para contar hacia atrás con los números.
  • Dificultad en la selección de operaciones a la hora de resolver problemas, realizando cualquier operación en las operaciones.
  • Problemas con la memoria a corto plazo tanto visual como auditiva y la memoria de trabajo.
  • Dificultades para seguir instrucciones y secuencias complejas de tareas.
  • Fluctuaciones muy significativas de capacidad.
  • Ciertas dificultades en el lenguaje hablado.
  • Ciertos problemas de percepción de las distancias y del espacio.
  • Confusión entre la lateralidad concretamente en la izquierda y en la derecha.
  • Ciertos problemas con el ritmo y los lenguajes musicales.
  • Desinterés por el estudio, puede llegar a convertirse en fobia escolar.
  • No alcanzar los objetivos del curso con las consecuentes calificaciones escolares bajas.
  • Con frecuencia, la percepción negativa que los compañeros podrían tener de ellos, les lleva a pensar que tienen discapacidad intelectual, lo cual repercute de forma negativa en el desarrollo de su autoestima personal y escolar, en su propio autoconcepto. Por eso aparece bastante inseguridad en si mismo, falta de motivación y terquedad bacía el aprendizaje
  • Este retraso evolutivo parece que el alumno no se esfuerza lo suficiente y como consecuencia aparecen conductas disruptivas para llamar la atención, pensamiento negativo, timidez, pesimismo cercanos o inmersos en la depresión. Se produce por ello una inadaptación personal, y el niño intenta sobrevivir haciéndose diferente aunque sea de forma negativa y conflictiva.
  • Están totalmente convencidos de su falta de inteligencia y lo guardan en silencio pero intentan disimularlo a su forma y modo.

Por ello es bueno la explicación del problema de forma natural, haciéndoles ver que la capacidad intelectual de estos niños es normal a pesar de sus dificultades, les ayuda a crear un clima que favorece las relaciones estudiante-profesorado-familia y crean un mejor predisposición hacia la intervención.

Detección y actuación

El diagnóstico de las dificultades de aprendizaje es un proceso complejo y debe ser llevado a cabo por profesionales, que entiendan de estas características, siendo aconsejable en todo momento para el diagnostico de un trastorno de aprendizaje la figura de un psicólogo y de un centro preparado para ello en cuanto al material y al personal.

Por eso al principio según la casuística es necesario realizar un estudio para realizar un diagnóstico real y es necesario un estudio a nivel individual con el niño completo, donde se valoren todas las áreas tanto a nivel de audiometría, a nivel de estudio visual por un optometrista, a nivel de inteligencia, la atención con Aula Nexplora, a nivel de lectura-escritura, el calculo, las áreas matemáticas y comprensión, analizar la grafía, la lateralidad, la memoria y coordinación visomotriz, la motricidad fina y gruesa, valorar la autoestima, la posible ansiedad, el pensamiento emocional, las habilidades sociales, la motivación, la adaptación en general… Por eso se aconsejan estos estudios tan amplios por profesionales preparados para ello, en centro concertados con la Asociación, con una duración aproximada de 8 horas.